Ruptura histórica: La UAS le cierra la puerta al PAS y busca su autonomía real

El cordón umbilical que durante años unió a la Universidad Autónoma de Sinaloa con el Partido Sinaloense parece haber llegado a su fin definitivo.

En los últimos días ha trascendido una directriz tajante emitida por el rector Jesús Madueña Molina: revisar plantel por plantel y escuela por escuela para detectar, investigar y en su caso suspender, a cualquier trabajador, docente ó emplesdo administrativo, que sea sorprendido operando políticamente a favor del PAS, usando tiempo y recursos de la Universidad.
Esta orden marca un punto de inflexión profundo en la vida institucional de la casa rosalina. El objetivo es deslindar por completo a la universidad de las siglas partidistas que la convirtieron, en la práctica, en la estructura operativa del instituto político fundado por Héctor Melesio Cuen Ojeda.
Tras su asesinato ocurrido hace ya más de dos años, y los embates legales y políticos que sacudieron a la máxima casa de estudios, el escenario cambió radicalmente.
Hoy, la apuesta de la administración central de la UAS parece ser la de limpiar la trinchera académica de cuotas, mapaches electorales y tintes partidistas que tanto castigaron su prestigio.
Si esta instrucción se ejecuta sin simulaciones, la comunidad universitaria podría recuperar no solo el rumbo ético y moral que le pertenece, sino también la promesa de una verdadera autonomía académica, libre de los intereses de grupo que la secuestraron durante demasiado tiempo.






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