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¿Qué son los "tomates marinos"? Mitos, comercialización y la realidad detrás de sus supuestos beneficios para la circulación

Foto del escritor: MERCURIO
MERCURIO
22 jul
2 min de lectura

En los últimos años, el mercado de la medicina alternativa y los remedios tradicionales ha popularizado un producto conocido comercialmente como "tomates marinos". Lejos de tratarse de una variedad botánica o un fruto del océano, este producto se comercializa principalmente en tiendas esotéricas y plataformas digitales bajo la promesa de resolver múltiples padecimientos de salud.


¿Qué son y dónde se venden?

Los denominados "tomates marinos" son, en la práctica, piedras o minerales de origen natural seleccionados por su forma redondeada y rojiza que simula la apariencia de un pequeño tomate. Se distribuyen comercialmente en pares o kits a través de plataformas de comercio electrónico (como Mercado Libre) y establecimientos de productos esotéricos.


Su comercialización está fuertemente ligada al ámbito de la fe y la santería: se venden bajo la creencia de que poseen propiedades energéticas para repeler malas vibras, atraer protección y propiciar estados de paz mental mediante rituales de meditación.


¿Para qué se promocionan y qué dice la ciencia sobre la circulación y las várices?

A pesar de su naturaleza mineral y su enfoque predominantemente esotérico, los vendedores de "tomates marinos" suelen atribuirles propiedades medicinales milagrosas. El método de uso popular sugiere sumergir el par de piezas en un vaso de agua durante la noche para beber el líquido por la mañana de forma sostenida.


Entre los supuestos beneficios más difundidos se asegura que este remedio actúa directamente sobre:

  • Activación de la circulación sanguínea.

  • Desinflamación y cura de várices.

  • Tratamiento contra las hemorroides.


Sin embargo, especialistas médicos y angiólogos advierten que carece de cualquier sustento científico. Si bien en internet circulan mitos recurrentes —a menudo confundidos con las propiedades nutricionales de los tomates reales y su contenido de licopeno o antioxidantes—, ningún objeto mineral sumergido en agua tiene la capacidad de modificar el torrente sanguíneo, eliminar coágulos o sanar insuficiencia venosa.


Instituciones de salud vascular señalan que las várices y las hemorroides son dilataciones venosas causadas por debilidad en las paredes de los vasos sanguíneos y presión acumulada, patologías que requieren diagnósticos clínicos, cambios en el estilo de vida, fármacos venotónicos o procedimientos médicos especializados, y no remedios basados en la ingestión de agua en contacto con piedras.

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