top of page

Por abuso de menores; ordenan capturar a Francisco 'N', ex sacerdote de La Salle

  • Foto del escritor: MERCURIO
    MERCURIO
  • 8 jun
  • 2 min de lectura

Actualizado: 8 jun

La justicia de la Ciudad de México va tras el ex religioso expulsado por el Vaticano; víctimas rompen el silencio y exigen que los delitos no queden impunes.

La búsqueda legal contra la impunidad en el ámbito eclesiástico suma un nuevo capítulo en México. Recientemente, las autoridades judiciales de la Ciudad de México liberaron una orden de aprehensión formal en contra de Francisco Serrano Limón, quien fuera miembro de la congregación de los Hermanos de La Salle.


Al señalado se le persigue por su presunta participación en delitos de abuso sexual calificado, lo que ha activado un operativo de localización y captura por parte de la Fiscalía General de Justicia capitalina.


Este mandamiento judicial representa un rayo de esperanza para decenas de sobrevivientes que, durante años, han denunciado las conductas del ex clérigo. Entre ellos se encuentra Jorge Flores Silva, quien sufrió estas agresiones a los 14 años y cuya historia obligó a la propia congregación lasallista a ofrecerle una disculpa pública en el año 2022.

Aunque el caso de Flores Silva ya prescribió en términos legales, la actual orden de captura emana de una denuncia interpuesta por otra víctima identificada con las iniciales JEAS.


Un patrón de conducta bajo el amparo escolar

El panorama que rodea al ex sacerdote es sumamente complejo. En declaraciones ofrecidas al diario La Jornada, Flores Silva advirtió que la cifra de afectados podría superar las 200 personas, de las cuales al menos 24 intentaron o iniciaron un proceso legal. No obstante, el paso del tiempo y presuntos acuerdos económicos con las familias de los afectados impidieron que muchos casos llegaran a los tribunales en su momento.


De acuerdo con los reportes de organizaciones que apoyan a sobrevivientes de pederastia clerical, Serrano Limón aprovechaba su posición estratégica dentro de la comunidad escolar. Al estar a cargo de la logística y supervisión de los campamentos de los colegios, el imputado presuntamente utilizaba estos entornos fuera de las aulas para aislar a los estudiantes, ganarse su confianza y consumar las agresiones.

El modus operandi y las redes de influencia

Los testimonios recogidos por La Jornada exponen una estrategia sistemática de manipulación. Flores Silva, quien en su adolescencia se formaba como seminarista, relató que el ex religioso —posteriormente expulsado de las filas de la Iglesia por decreto del Vaticano— implementaba dinámicas humillantes en los campamentos, tales como retos que obligaban a los menores a desnudarse por completo.

A la par de la manipulación psicológica, el entorno del acusado jugaba un papel determinante.


El testimonio señala que Serrano Limón utilizaba su vinculación con organizaciones de ultraderecha como El Yunque, así como la fuerte influencia política y social de su fallecido hermano, el conocido líder provida Jorge Serrano Limón, como herramientas de persuasión y poder para silenciar las protestas y someter a los jóvenes.

Comentarios


bottom of page