La tierra guarda indicios, pero el clima frena la búsqueda de desaparecidos en Sinaloa
- MERCURIO

- 15 jul
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EL FUERTE, SIN.— El termómetro y el sol a plomo se han convertido en un obstáculo más para quienes buscan a los suyos en Sinaloa. Este miércoles 15 de julio, las integrantes del colectivo “Las Rastreadoras de El Fuerte”, encabezadas por su líder Mirna Nereyda Medina, se vieron obligadas a suspender una jornada de rastreo debido a las extremas condiciones climatológicas que azotaron la región.
El grupo se trasladó a una zona ubicada entre las comunidades de Mochicahui y El Taxtes, en el municipio de El Fuerte, tras recibir reportes fidedignos que apuntan a la existencia de fosas clandestinas. Sin embargo, el intenso calor impidió que las buscadoras pudieran realizar las excavaciones y labores físicas de manera segura.
A pesar de la pausa forzada, la esperanza de un hallazgo no se diluye. Mirna Nereyda Medina confirmó que la zona cuenta con todas las características de un sitio de inhumación clandestina y que la información con la que cuentan es sumamente precisa.
“Está muy bien el lugar y aparte pues tenemos la información; de hecho tendríamos un resultado positivo porque lo vimos, pero en realidad no encontramos aún”, expresó la líder del colectivo, visiblemente consternada por tener que frenar la búsqueda temporalmente.
Un repliegue estratégico contra el clima
Las buscadoras explicaron que las condiciones actuales del tiempo son sumamente adversas y ponen en riesgo la salud física de las compañeras, quienes cargan con palas, varillas y picos bajo temperaturas extremas.
Ante esta situación, el colectivo no dará marcha atrás y reestructurará su estrategia para burlar el clima. Tienen contemplado regresar al sitio este mismo jueves, modificando drásticamente el horario de trabajo:
Opción 1: Iniciar las labores en un horario de madrugada, mucho más temprano de lo habitual.
Opción 2: Retomar la búsqueda durante el caer de la tarde, una vez que el sol comience a ceder.
Para las familias de los desaparecidos, cada día de retraso es una dolorosa espera, pero la determinación del colectivo sigue intacta. La promesa de regresar por los indicios observados se mantiene en pie, desafiando no solo al silencio de la tierra, sino también a la inclemencia del verano sinaloense.






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