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Exigen transparentar el financiamiento tras la campaña contra la planta de fertilizantes en Topolobampo

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    MERCURIO
  • hace 6 días
  • 2 min de lectura

La COUC señala que mientras existe una costosa movilización internacional para frenar la planta de fertilizantes, el campo sinaloense agoniza ante el desplome de precios y el endeudamiento sin que nadie proteste.

Los Mochis, Sinaloa. — En el marco de una severa crisis agrícola marcada por el desplome en los precios del maíz y el trigo, el encarecimiento de insumos y el endeudamiento de los productores, la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) lanzó un duro cuestionamiento contra los grupos que buscan frenar la construcción de la planta de fertilizantes de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en Topolobampo.


El secretario general de la organización, Agustín Espinoza Laguna, demandó que la exigencia de rendición de cuentas sea pareja. Sostuvo que, al igual que se le exige total claridad ambiental a la empresa promotora del proyecto, es indispensable que la opinión pública conozca el origen de los recursos, las alianzas y los intereses económicos de las organizaciones internacionales que encabezan la embestida contra la factoría.


Redes internacionales bajo sospecha

Espinoza Laguna calificó como atípico e inusual que un litigio de alcance regional haya escalado hasta manifestaciones en el extranjero, diseñadas para presionar a organismos financieros internacionales y bloquear el financiamiento de la obra.

"La sociedad tiene derecho a conocer toda la verdad. Así como se exige transparencia sobre los estudios ambientales, también debe transparentarse quién financia esta campaña, quién la coordina y qué intereses económicos existen detrás de ella", aseveró el líder campesino.

El dirigente precisó que si bien cualquier proyecto de inversión debe apegarse estrictamente a la normativa ambiental y someterse al escrutinio público, ese mismo nivel de exigencia debe aplicarse a todos los actores que intervienen en el debate.


Un contraste indolente ante la crisis del campo

El representante de la COUC lamentó el doble rasero con el que se mide la problemática agrícola en la región. Cuestionó que exista una intensa movilización mediática y financiera para detener la producción nacional de fertilizantes, mientras se ignora la dramática realidad que enfrentan miles de familias en el sector primario.


Espinoza Laguna enfatizó la falta de empatía con las demandas históricas del sector:

  • Precios ruinosos: No se registran protestas globales por el desplome en las cotizaciones del maíz y el trigo.

  • Abandono productivo: Ninguna organización internacional se moviliza ante el cierre masivo de unidades de producción agrícola.

  • Asfixia financiera: Se carece de respaldo frente al sobreendeudamiento que sufren los agricultores con las instituciones bancarias.


Soberanía alimentaria y dependencia del exterior

Para la dirigencia campesina, resulta contradictorio que el fertilizante solo cobre relevancia pública cuando se busca impedir su fabricación en suelo mexicano, condenando a los productores a depender de importaciones costosas que merman año con año la competitividad del país.


Finalmente, Espinoza Laguna advirtió que la oposición al proyecto no ha presentado una alternativa viable para garantizar el suministro de este insumo estratégico. En ese sentido, reiteró que la COUC respalda un debate con rigor científico, basado en leyes y evidencias ambientales, pero exigió poner al descubierto la agenda de quienes, desde el extranjero, buscan incidir en proyectos clave para la seguridad alimentaria de México.

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