Ávido: El vehículo eléctrico de bajo costo diseñado por estudiantes de Sonora
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Alumnos del ITH presentan un prototipo automotriz modular y accesible que busca integrarse al proyecto nacional Olinia entre 2027 y 2028.

La transición hacia la electromovilidad en México da un paso firme desde el ámbito universitario. Tras más de dos años de intensa investigación, desarrollo tecnológico y pruebas de ingeniería, un grupo de estudiantes del Instituto Tecnológico de Hermosillo (ITH) presentó oficialmente “Ávido”, un vehículo eléctrico diseñado y ensamblado en Sonora.
Este proyecto nace con la firme visión de romper la barrera socioeconómica que actualmente limita el acceso a los autos sustentables, posicionándose como una alternativa real, funcional y de bajo costo para los traslados urbanos diarios.
La iniciativa fue impulsada y coordinada por los jóvenes ingenieros Luis Fernando Fierros Sanvicente, Nicole Hernández Cumplido y María de la Paz Llánez García. Durante la presentación oficial en las instalaciones del ITH, los desarrolladores explicaron que el corazón del proyecto radica en resolver una problemática social: democratizar la tecnología automotriz para que estudiantes, obreros y familias de clase media puedan acceder a los beneficios del transporte libre de emisiones sin comprometer su patrimonio.
Autonomía, diseño modular y carga doméstica de 110V
En términos técnicos, el prototipo de Ávido está perfectamente optimizado para las dinámicas de las ciudades modernas. El automóvil está equipado con un motor de ocho caballos de fuerza que le permite alcanzar una velocidad máxima de 65 kilómetros por hora, ideal para la circulación en vías secundarias y avenidas principales. Asimismo, su banco de celdas energéticas ofrece una notable autonomía de hasta 150 kilómetros por carga.
Entre las principales innovaciones mecánicas y estructurales de este modelo destacan:
Sistema de frenado regenerativo: Una tecnología que recupera la energía cinética disipada durante el frenado para recargar las baterías en tiempo real, maximizando el rendimiento en condiciones de tráfico pesado.
Compatibilidad de carga residencial: A diferencia de los autos comerciales que requieren estaciones de carga especiales (Wallbox), Ávido se conecta directamente a conexiones domésticas convencionales de 110 voltios.
Ingeniería modular: El chasis y diversos componentes internos cuentan con un diseño flexible. Esto permitirá a los usuarios adaptar, mejorar o sustituir piezas de acuerdo con sus necesidades específicas y sus posibilidades económicas individuales.
Intercambio rápido de baterías: Los estudiantes se encuentran afinando un sistema vanguardista de sustitución de celdas que reducirá drásticamente los tiempos de espera por recarga, permitiendo reemplazar una batería agotada por una lista en cuestión de minutos.
Costo de fabricación y su vinculación con el plan federal 'Olinia'
Uno de los puntos más atractivos de este desarrollo es su viabilidad financiera. Actualmente, el costo estimado de fabricación de una unidad piloto ronda los 190 mil pesos. Sin embargo, los creadores detallaron que, una vez que se establezcan las líneas de producción a gran escala, el costo por unidad podría reducirse significativamente, ubicándose en un rango de entre 140 mil y 150 mil pesos, una cifra sumamente competitiva en el mercado automotriz global.
Debido a su naturaleza económica y regional, los desarrolladores señalaron que Ávido busca alinearse estratégicamente con el Plan México. El objetivo a mediano plazo es integrar este diseño sonorense a la cadena de valor tecnológica vinculada a Olinia, el proyecto nacional de manufactura de mini vehículos eléctricos impulsado por el Gobierno Federal.
De consolidarse las alianzas industriales necesarias con el sector privado y tras concluir satisfactoriamente los rigurosos procesos de validación técnica y de seguridad vial, los responsables del proyecto estiman que las primeras unidades comerciales podrían comenzar a fabricarse en serie entre finales de 2027 y principios de 2028. Con esto, Ávido se perfila para convertirse formalmente en uno de los desarrollos tecnológicos y educativos más ambiciosos e importantes en la historia reciente del estado de Sonora.


