“Tuve que salir a vender algo para poder comer”: El drama de Don Julio, entre el abandono institucional y una hernia que amenaza su vida
- Ramiro Cazarez

- hace 20 horas
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LOS MOCHIS, SINALOA.— La delgada línea entre el hambre y la enfermedad mantiene a Don Julio Miguel Leyva Avitia atrapado en una esquina de la ciudad. A sus 59 años, viviendo con una discapacidad y en total soledad, hoy se ve obligado a rematar calzado usado y carteras viejas en la entrada del Mercado San Francisco.
No lo hace por gusto; lo hace para sobrevivir un día más y costear una cirugía urgente. Don Julio padece una hernia en el intestino delgado, un diagnóstico que empeora con cada hora que pasa y que mantiene su vida en riesgo inminente.
Vivir en el olvido institucional
La situación de Don Julio es el reflejo de una burocracia que da la espalda. En dos ocasiones, sus documentos para tramitar la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad terminaron archivados y olvidados en el escritorio de una secretaria de la dependencia federal.
Sin ese ingreso, y tras acudir al Ayuntamiento de Ahome a solicitar despensas donde la respuesta recurrente de la oficina de Bienestar municipal fue un tajante "no hay", las calles se convirtieron en su única opción.
"Tuve que salir a vender algo para poder comer", lamenta con resignación mientras espera que algún transeúnte se apiade de su mercancía.
Una batalla que ya había librado
Esta no es la primera vez que la salud lo pone contra la pared. Hace poco más de un año, el doctor Sergio Loza lo intervino quirúrgicamente por un problema similar.
En aquella ocasión, la solidaridad humana le salvó la vida: una mujer llamada Imelda, empleada de Paquetexpress, absorbió por completo los gastos médicos. Sin embargo, hoy la enfermedad ha vuelto y el panorama es aún más desolador, pues sus condiciones físicas ya no le permiten trabajar de manera digna.
Un destello de esperanza
Tras conocer el caso, este medio de comunicación contactó directamente al Sistema DIF Sinaloa a través de Óscar Valenzuela, coordinador de la Zona Norte.
El funcionario se comprometió públicamente a visitar al afectado en su hogar para brindarle los apoyos alimentarios indispensables de manera inmediata.
¿Cómo ayudar?
Don Julio no tiene familia, pero nos tiene a nosotros como comunidad. Si usted desea apoyarlo con víveres, medicamentos o aportaciones para su cirugía, puede encontrarlo diariamente en el acceso del Mercado San Francisco o acudir directamente a su domicilio, ubicado en la calie Yucatán y Guanajuato, en la colonia Libertad.
Es momento de demostrar que la solidaridad en Los Mochis puede salvar una vida cuando el sistema decide mirar hacia otro lado.



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