¿Quiénes son "Los Rusos" y por qué mantienen a Mexicali bajo asedio?
- MERCURIO

- hace 1 hora
- 4 min de lectura
Respaldada por investigaciones de agencias de seguridad y medios especializados, esta radiografía detalla el origen, los liderazgos y la violenta expansión de la célula criminal que hoy desafía al Estado en la capital de Baja California.

La reciente tensión de seguridad que obligó a suspender actividades consulares y movilizó a las fuerzas armadas en Mexicali tiene un protagonista central en los expedientes de inteligencia de México y Estados Unidos: "Los Rusos".
A partir de investigaciones de periodistas especializados —como el equipo de Semanario ZETA y trabajos documentados por Anabel Hernández—, así como de reportes de fiscalías y agencias federales estadounidenses, se configura la radiografía completa de esta organización criminal que mantiene bajo fuego y zozobra a la capital bajacaliforniana.
¿Quiénes son y a qué cártel pertenecen?
Lejos de tratarse de una estructura independiente, "Los Rusos" operan como un brazo armado de alta peligrosidad vinculado de forma directa al Cártel de Sinaloa (CDS).
Históricamente, su lealtad y subordinación han respondido a la línea de Ismael "El Mayo" Zambada, hoy integrada bajo la facción conocida como La Mayiza.
El origen de su violenta pugna en Baja California radica en la fractura interna del Cártel de Sinaloa y la guerra frontal contra los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán (Los Chapitos). En este tablero de disputa territorial, "Los Rusos" fungen como el principal dique de contención ideado por el bando del "Mayo" para frenar la expansión total de sus rivales hacia la codiciada franja fronteriza.
Antecedentes y expansión desde la frontera sonorense
Las raíces de este grupo se hunden en las viejas estructuras de protección y sicariato que operaban en Sonora y la línea fronteriza con Arizona, particularmente en plazas como Sonoyta y San Luis Río Colorado.
Surgieron originalmente como una escisión operativa de las células de choque leales a lugartenientes históricos del "Mayo", tales como el fallecido Gonzalo Inzunza Inzunza, alias El Macho Prieto.
Cuando la ruptura con Los Chapitos escaló tras los eventos de Culiacán, la cúpula ordenó el desplazamiento de esta fuerza hacia el Valle de Mexicali y los límites con Sonora para asegurar el control de las rutas de trasiego. Asimismo, en la zona costa se les ha vinculado con alianzas estratégicas con los hermanos Arzate (El Aquiles y El René), operadores en Tijuana.
Cabecillas y operadores bajo la mira internacional
Expedientes judiciales y fichas emitidas por el Departamento de Estado de Estados Unidos —que ofrece millonarias recompensas por información que conduzca a su captura— ubican en la cúspide de la estructura a:
Juan José Ponce Félix (o Jesús Alexander Sánchez Félix), ampliamente conocido como "El Ruso". Es el máximo líder de la célula, identificado por la DEA y autoridades mexicanas como el coordinador del tráfico transnacional de fentanilo, cocaína y metanfetamina hacia Oregón y California, además de dirigir la confrontación armada en la capital bajacaliforniana.
José Alonso Rocha Lazcano, alias "El Caimán": Encargado de comandar a los grupos de pistoleros, cuyo sello distintivo ha incluido el uso de equipo táctico con insignias bordadas de caimanes.
Dentro de su primer círculo de lugartenientes y operadores regionales figuran nombres como Felipe Eduardo Barajas Lozano, El Omega (quien fuera detenido tras diversos escándalos e incidentes violentos en Mexicali); Alfonso Peralta o Alfonso Amaya, conocido como El P-1 o Ponchito de la Lima; y Héctor Infante, El Tolín.
Zonas de influencia y control criminal
El radio de acción principal de esta organización abarca el Valle de Mexicali, la zona urbana de la capital y áreas colindantes como San Luis Río Colorado y el Golfo de Santa Clara, en Sonora.
Informes de inteligencia recopilados por medios como Semanario ZETA documentan que el grupo no limita sus actividades al narcotráfico transcontinental. Por el contrario, ha impuesto un férreo control mediante el uso de la violencia para monopolizar el narcomenudeo local, el tráfico de personas —conocido comúnmente como polleraje— y las extorsiones a comerciantes y células delictivas menores en la región.
Historial de violencia y desafío institucional
La peligrosidad de este grupo criminal ha quedado constatada en múltiples expedientes de procuración de justicia debido a hechos de alto impacto social y mediático:
Guerra entre facciones: Se les atribuye la autoría material e intelectual de ejecuciones selectivas contra operadores contrarios, como el asesinato de Jorge Humberto Maya Siqueiros, El Vampiro, en el puente que conecta Mexicali con San Luis Río Colorado.
Desapariciones ligadas a centros nocturnos: Investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) y reportes periodísticos documentaron la participación de células vinculadas al grupo en la privación de la libertad de jóvenes en la zona de bares de Mexicali, un caso que encendió la indignación social.
Coacción a la autoridad: La organización ha recurrido de manera sistemática a la intimidación institucional mediante la colocación de mantas con amenazas directas a mandos policiales y fuerzas estatales, exigiendo la liberación de sicarios detenidos.
Esta última táctica quedó al descubierto cuando células armadas amagaron con desatar el caos en la capital para presionar a las corporaciones, evidenciando el reto constante que representa esta estructura para la seguridad y la paz en el estado.






Comentarios