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Orgullo Yoreme: Cocinera tradicional Celia Guadalupe Montaño lleva los sabores de Sinaloa a festival en Chiapas

Foto del escritor: MERCURIO
MERCURIO
hace 8 horas
2 min de lectura

La representante de la etnia Mayo Yoreme cautivó el sureste mexicano al exponer platillos ceremoniales, el misticismo de su indumentaria y la riqueza culinaria heredada de generación en generación.

Las tradiciones y el legado culinario del norte de México resonaron con fuerza en el municipio de La Independencia, Chiapas, durante la realización del Segundo Festival Gastronómico Jub’al ich. En este importante foro cultural, la cocina ancestral de la entidad sinaloense brilló a través de la destacada participación de Celia Guadalupe Montaño Flores.


Como portadora de las costumbres y los saberes milenarios de su comunidad, Celia Guadalupe acudió al encuentro cultural para mostrar la riqueza gastronómica que distingue a la etnia Mayo Yoreme, considerada uno de los pilares fundamentales de la identidad cultural en el estado de Sinaloa.


Platillos ceremoniales y elementos de la cocina ancestral

Durante su presentación en el festival, la cocinera tradicional compartió una selecta muestra de la gastronomía de ceremonia y de vida cotidiana que caracteriza a su pueblo originario. Entre los platillos expuestos destacaron:

  • Wakabaki: El tradicional y emblemático caldo de res preparado con frijol azufrado.

  • Tamales de yurimuni: Una preparación especial reservada tradicionalmente para las festividades del Día de Muertos.

  • Colachi: Platillo elaborado a base de calabacita tierna y queso fresco.

  • Bebidas e insumos típicos: Agua de cebada, el característico chile chiltepín o del monte, así como salsas artesanales ideales para acompañar platillos marinos.


Indumentaria sagrada y respeto a la naturaleza

Más allá de los ingredientes y recetas, la participación de Celia Montaño —quien se desempeña como "fiestera" dentro de su comunidad— incluyó una explicación detallada sobre el profundo significado espiritual que envuelve su indumentaria tradicional, la cual consta de un rosario característico y una pañoleta en la cabeza destinada a guardar respeto ante la Juya Ania (Madre naturaleza).


La portación de estos elementos sagrados no es casual ni libre, ya que requiere de una solicitud formal y un permiso concedido por los "viejos" o mayores de la etnia y sus santos. Asimismo, este protocolo ritual guarda un estrecho vínculo con la cosmovisión yoreme, donde se pide perdón a la naturaleza por el sacrificio de los frutos de la tierra y los animales destinados a la alimentación humana.


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