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México busca volver a ser sede de la Copa Oro ¿Dónde se podría jugar?

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    MERCURIO
  • hace 1 día
  • 2 min de lectura

La FMF gestiona con la Concacaf para albergar partidos de la edición 2027 en territorio nacional, aprovechando la infraestructura y el impulso del Mundial.

La Federación Mexicana de Futbol (FMF) ha iniciado conversaciones con la Concacaf con el objetivo de traer de regreso la Copa Oro a territorio nacional para la edición de 2027. De concretarse esta gestión, el torneo de selecciones más importante de la región volvería a tener encuentros en suelo mexicano por primera vez en más de 20 años.


La propuesta contempla un certamen compartido con Estados Unidos, país que históricamente ha albergado la competencia debido a su capacidad logística y a la alta afluencia de aficionados de diversas nacionalidades.


Sedes en la mira y el antecedente de 2003

Aunque la Concacaf aún mantiene esta opción únicamente como una posibilidad sin confirmación oficial, ya se perfilan diversos inmuebles que podrían recibir la competencia. Entre los escenarios que se evalúan destacan el Estadio Azteca (Banorte) en la Ciudad de México, el Estadio Akron en Guadalajara, el Estadio BBVA en Monterrey, así como el Estadio Hidalgo (Huracán) en Pachuca, el Estadio TSM en Torreón y el Estadio El Encanto en Mazatlán.


La última ocasión en que México fungió como coanfitrión del torneo fue en la edición de 2003, también en conjunto con Estados Unidos. En aquella oportunidad, el Estadio Azteca fue la única sede en el país y albergó seis compromisos, todos disputados por la Selección Mexicana. El recorrido culminó con la obtención del título tras vencer 1-0 a Brasil en la gran final con una anotación de Daniel Osorno en tiempo extra.


El impulso del Mundial como carta fuerte

El éxito logístico y la respuesta de la afición durante la Copa del Mundo de 2026 han sido factores clave para que la FMF presente esta candidatura. El impacto cultural y económico dejado por los festivales de aficionados y los encuentros disputados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey respaldan la capacidad del país para albergar eventos internacionales de gran escala.


Actualmente, el representativo mexicano se mantiene como el máximo ganador en la historia de la Copa Oro. De oficializarse la sede compartida para 2027, el balompié nacional no solo recuperaría el protagonismo organizativo en la zona, sino que ofrecerá a la afición local la oportunidad de ver a su selección competir en casa en un torneo oficial

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