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Monumento a la desmemoria: Develan engrane del Ingenio mientras más de 700 obreros arrastran una década de miseria y olvido

Foto del escritor: MERCURIO
MERCURIO
hace 1 día
2 min de lectura

​Mientras en el Chevron Park la fiesta del rey de los deportes reunía a la clase política y empresarial de Ahome, a pocos kilómetros de ahí la realidad de más de 700 familias obreras mantiene una herida abierta que no cicatriza desde hace más de diez años.

La develación de una placa conmemorativa y un engrane del extinto Ingenio Azucarero de Los Mochis durante el juego inaugural entre Cañeros y Algodoneros desató la indignación pública, encabezada por el propio Luis Puente Pérez, principal socio rescatista de la extinta agroindustria.


​La presencia del alcalde Antonio Menéndez y de Alejandro "N" en el acto protocolario fue calificada por Puente como una burla insensible hacia la clase trabajadora.


La molestia no es menor: mientras se rinden homenajes y se blanquea la historia institucional, el saldo humano del colapso del ingenio acumula más de 200 trabajadores fallecidos que murieron esperando el pago de sus finiquitos, un documento que jamás llegó y que pudo haber transformado sus condiciones de vida.


​La respuesta de Luis Puente a la publicación oficial del Ayuntamiento de Ahome fue directa y sin matices, señalando que el reconocimiento a figuras como los socios Alejandro "N" y Rodolfo "N", así como la complicidad de administraciones pasadas —incluyendo la del exgobernador Mario López Valdez—, representa una afrenta para quienes sufrieron el despojo.

​"Eso no se vale, Presidente… es una burla para los obreros del ingenio. Para comenzar, ningún tornillo es de este sujeto anterior socio y todavía lo reconocen... son con todo respeto chingaderas", expresó Puente Pérez, al cuestionar además la actuación de los seudolíderes sindicales y la pasividad de una sociedad que parece olvidar el calvario de los trabajadores.

​En su posicionamiento, el empresario advirtió sobre la situación jurídica de los bienes de la planta azucarera, recordando que el sindicato nacional mantiene un embargo sobre la totalidad del patrimonio y terrenos del ingenio, por lo que cuestionó la legitimidad de donar piezas que, jurídicamente, no pertenecen a quienes hoy se cuelgan medallas históricas.


Asimismo, recriminó la falta de empatía del actual gobierno municipal al aplaudir a personajes señalados por el desmantelamiento de la fuente de empleo más importante en la historia económica de Los Mochis.


​El llamado final de la protesta apunta a la congruencia: retirar la pieza o reescribir la narrativa oficial para que el engrane exhibido no sirva para aplaudir a los responsables, sino como un recordatorio permanente de la destrucción de un patrimonio que dejó a cientos de familias sin sustento, sin educación para sus hijos y con la promesa incumplida de una justicia laboral que en Ahome sigue sin llegar.


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