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Malecón de Altata en crisis: denuncian deterioro y competencia desleal bajo el gobierno de Jorge Bojórquez

  • Foto del escritor: Ramiro Cazarez
    Ramiro Cazarez
  • hace 2 horas
  • 2 min de lectura

Vecinos y empresarios locales alzan la voz ante la entrega de permisos para puestos informales que dañan la infraestructura y afectan la economía turística del puerto navolatense.

Hace años, la entrega del moderno malecón de Altata estuvo acompañada de una solicitud directa a la ciudadanía para proteger un espacio concebido como el motor turístico de la región. Sin embargo, ese panorama dista de la realidad actual que denuncian habitantes y comerciantes del puerto.


En lugar de preservar el patrimonio público, la actual administración municipal, encabezada por el alcalde Jorge Bojórquez, ha permitido acciones que fracturan la imagen urbana. Entre las principales quejas destaca la autorización de permisos para instalar estructuras temporales que perforan el piso del malecón, afectando directamente la obra original y restando atractivo a uno de los destinos más emblemáticos de Navolato.


Competencia desleal y tensión hacendaria

El malestar social no se limita únicamente al impacto visual y material sobre el malecón. Los restauranteros y locatarios establecidos, quienes cumplen de manera formal con el pago de impuestos, licencias y el mantenimiento de sus negocios, acusan una profunda desventaja frente a los comerciantes foráneos instalados recientemente.


La inconformidad escaló debido a que los puestos temporales operan bajo condiciones privilegiadas. Según señalan los afectados, estas estructuras no solo evaden cargas fiscales equiparables, sino que además reciben facilidades operativas e incluso el suministro de energía eléctrica subsidiado directamente por el Ayuntamiento, generando un escenario de competencia desigual que golpea la economía de las familias locales.


Un atractivo turístico en riesgo por decisiones administrativas

Lo que en su momento representó un proyecto integral para dignificar la vida de los pobladores y detonar la economía regional hoy se encuentra amenazado por el desorden administrativo. Las decisiones tomadas desde el gobierno municipal han priorizado la saturación comercial irregular por encima de la sustentabilidad y el cuidado de un espacio vital para el turismo en Sinaloa.


Ante este panorama, la comunidad exige mayor transparencia y una revisión urgente de los permisos otorgados, con el fin de evitar que el deterioro del malecón continúe y se restablezca el orden en favor de quienes sostienen la economía formal del puerto.

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