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La seguridad como escenografía: Indigna operativo falso para Epigmenio Ibarra en Navolato tras dos años de terror

  • Foto del escritor: MERCURIO
    MERCURIO
  • hace 6 horas
  • 2 min de lectura

Fotos: Link Sinaloa
Fotos: Link Sinaloa

NAVOLATO, Sinaloa. — Mientras las calles de Culiacán y Navolato arrastran dos años sumergidas en una crisis de violencia que no da tregua, el aparato de seguridad pública federal fue desviado para servir de escenografía.


Habitantes del municipio de Navolato presenciaron este jueves un despliegue de helicópteros y patrullas militares que, lejos de responder a una emergencia real o a una estrategia de pacificación, operaron como utilería para una producción audiovisual a cargo de Epigmenio Ibarra.


​El movimiento de las fuerzas armadas generó desconcierto e indignación entre los vecinos, quienes en un primer momento creyeron que se trataba de un operativo para contener a las células delictivas que asedian la región.


Sin embargo, la realidad era otra: las unidades y los elementos estaban ahí para cumplir con los encuadres y las necesidades técnicas del productor cinematográfico.


​Esta utilización de los recursos públicos para la ficción ocurre en el peor momento posible. Para una ciudadanía que acumula 24 meses midiendo su vida entre balaceras, despojos y promesas gubernamentales incumplidas, la escena representa una afrenta directa.


La movilización de activos militares para simular capturas o patrullajes de pantalla no solo distrae personal que debería estar en labores críticas de vigilancia, sino que evidencia una profunda desconexión entre las prioridades del aparato estatal y el miedo real con el que conviven los sinaloenses.


​La frontera entre la propaganda, el entretenimiento y la seguridad pública parece haberse borrado en Navolato. Mientras la narrativa oficial intenta construir una percepción de control a través de las cámaras, la población queda atrapada en el mismo vacío de autoridad de siempre, confirmando que las prioridades del poder suelen estar más cerca de la simulación que de la justicia.


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