top of page

Investigan si se trata del excandidato Juan Carlos Ochoa el hombre encontrado sin vida en El Fuerte

Foto del escritor: MERCURIO
MERCURIO
hace 4 horas
3 min de lectura

Familiares del político acudieron a la Vicefiscalía Zona Norte para iniciar el reconocimiento; las autoridades ministeriales subrayaron que los dictámenes de ADN son indispensables ante el estado en que fue hallado el cuerpo.

Las inmediaciones del poblado Jahuara II, en el municipio de El Fuerte, se convirtieron en el escenario de un hallazgo que mantiene en vilo a la clase política y social del norte de Sinaloa. Al interior de una camioneta con reporte de robo vigentes, fuerzas de seguridad descubrieron el cadáver de un hombre cuyas características preliminares apuntan a que podría tratarse de Juan Carlos Ochoa Gil, exaspirante a puestos de elección popular y quien contaba con una denuncia formal por desaparición interpuesta a mediados de este año.


El rastro del político cobró relevancia cuando sus allegados se presentaron ante las instalaciones de la Vicefiscalía Regional Zona Norte para sostener un acercamiento con los mandos ministeriales y revisar los indicios recabados en la escena. No obstante, las instancias de procuración de justicia determinaron extremar los protocolos forenses antes de emitir un dictamen definitivo.


Ciencia forense como única vía de certeza

Cuestionado sobre las indagatorias, el titular de la dependencia regional, Jesús Arnoldo Serrano Castelo, enfatizó que los protocolos de identificación humana no pueden basarse únicamente en reconocimientos visuales, especialmente cuando los restos presentan alteraciones físicas derivadas de las circunstancias del deceso.


Mientras los peritos genetistas procesan las muestras biológicas en los laboratorios de la capital del estado, la carpeta de investigación sigue su curso bajo un sigilo estricto para esclarecer tanto el homicidio como el origen de la unidad vehicular en la que fue abandonada la víctima.


Una desaparición ligada a la violencia en la sierra de Choix

El trasfondo de este suceso se remonta al pasado 5 de junio de 2026, fecha en que la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas emitió una ficha formal tras perderse el rastro de Ochoa Gil, quien fue visto por última vez a bordo de un vehículo tras salir de su domicilio particular pasadas las diez de la mañana.


Aquel episodio se insertó en una espiral de inseguridad que golpeó con fuerza a la zona serrana. Días antes de su ausencia, su familiar Javier Ochoa fue privado de la vida en la comunidad de Agua Caliente de Baca —o Agua Caliente de Lamphar—, cuyos funerales coincidieron con una incursión armada que mantuvo sitiada a la localidad durante horas.


Testimonios recabados en el sitio indicaron que la irrupción armada obligó a decenas de pobladores a huir hacia el monte o abandonar sus hogares de manera precipitada, generando reportes de destrozos e incursiones violentas que alertaron a los cuerpos de emergencia de los tres niveles de gobierno.


Desplazamiento y respuesta institucional

En su momento, la alcaldesa de Choix, Yoneida Gámez Vázquez, reconoció públicamente el clima de zozobra generado por los tiroteos y confirmó el éxodo temporal de al menos 23 integrantes de siete familias, quienes buscaron refugio con parientes en las cabeceras municipales y en Los Mochis. Asimismo, la edil admitió que la capacidad de respuesta operativa se vio mermada inicialmente debido a que la región apenas contaba con un despliegue operativo de diecinueve elementos entre corporaciones municipales, estatales y federales.


Con el avance de las horas, la atención gubernamental se concentra ahora en el municipio de El Fuerte y en los laboratorios forenses, donde las pruebas científicas definirán el rumbo legal de un caso que cimbró los ámbitos político y de seguridad en el norte sinaloense.


Comentarios


bottom of page