top of page

"Hoy se cierra un capítulo": Cierra el restaurante Alma Mía en Los Mochis en medio de una racha dura para el sector

Foto del escritor: MERCURIO
MERCURIO
hace 1 minuto
2 min de lectura

El popular establecimiento anunció el fin de su historia tras enfrentar la baja afluencia de clientes y el incremento de costos, una situación que ya ha obligado a bajar cortinas a cerca de 15 negocios locales este año.

La lista de proyectos gastronómicos que se despiden de Los Mochis sigue creciendo. A través de un emotivo mensaje en sus redes sociales, el equipo de Alma Mía Kitchen confirmó lo que nadie quería leer: el restaurante cierra sus puertas definitivamente.   


"Hoy se cierra un capítulo en esta historia... Después de tantos momentos, sabores, encuentros y recuerdos compartidos, Alma Mía cierra sus puertas", compartió el equipo al agradecer a quienes los acompañaron a lo largo de este trayecto, desde los colaboradores hasta cada cliente que decidió compartir su mesa.   


La otra cara de la moneda: saturación y falta de planeación

Aunque los cierres duelen en el tejido social y económico de la ciudad, la realidad es que el caso de Alma Mía no es un hecho aislado.

En lo que va del año, representantes de cámaras empresariales y del sector restaurantero han documentado que al menos 15 negocios de este giro han tenido que apagar los fogones de forma definitiva. Detrás de esta cifra hay un problema recurrente que los propios comerciantes señalan: la falta de planeación a la hora de emprender.


Los locatarios coinciden en que la demanda de la población no siempre alcanza para sostener la gran cantidad de nuevos proyectos que abren constantemente en distintos puntos de la ciudad. A esto se le suma que la apertura de nuevos comercios se da a veces sin estudios reales de mercado, generando una competencia saturada en la que muchos terminan compitiendo por un pastel cada vez más pequeño.


Costos altos y bolsillos apretados

Por si fuera poco, mantener un restaurante operando en la actualidad implica remar contra corriente. Los incrementos constantes en el precio de los insumos y la materia prima han encarecido la operación diaria de los negocios locales.


Mientras tanto, el bolsillo de las familias también siente el impacto de la cuesta económica, lo que se traduce en una menor frecuencia de salidas a comer o cenar fuera de casa. Ante este panorama, los emprendedores exigen una mayor estrategia urbana y comercial que ayude a blindar el mercado local y evite que más historias de esfuerzo queden en el olvido con un letrero de "Se renta" en la puerta.


Comentarios


bottom of page