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Hacinamiento y clandestinidad desató incendio mortal en centro de rehabilitación

  • Foto del escritor: Ramiro Cazarez
    Ramiro Cazarez
  • hace 10 minutos
  • 2 min de lectura

​AHOME, Sin. — Lo que comenzó como una protesta desesperada por las inhumanas condiciones de internamiento derivó en un trágico incendio que deja, hasta el momento, un saldo de dos personas fallecidas.


El siniestro ocurrió en el centro de rehabilitación conocido como “El Mesón”, ubicado en el sector La Cuchilla, un establecimiento que operaba completamente al margen de la ley.


​Protesta por tratos deplorables termina en tragedia

​De acuerdo con reportes extraoficiales, el fuego no se originó de forma accidental, sino a raíz de un amotinamiento de los propios internos. Cansados del hacinamiento y exigiendo mejoras dignas para su estancia, un grupo de personas recluidas prendió fuego a varios colchones dentro del inmueble, provocando un incendio que rápidamente se salió de control.


​Fotografías difundidas tras los hechos confirman la precaria situación en la que mantenían a los usuarios: decenas de hombres aglomerados en el suelo sobre colchonetas pegadas unas a otras, en espacios reducidos y sin las condiciones mínimas de espacio personal o ventilación.


​Incumplimiento sistemático de la norma

​El centro “El Mesón” carecía por completo del respaldo reglamentario que exige la Comisión Estatal para la Prevención y Atención de las Adicciones (CEPAAD), dependiente de la Secretaría de Salud. Entre las violaciones normativas más evidentes destacan:


​Hacinamiento extremo: Se omitió la distancia mínima reglamentaria de 80 centímetros entre camas o literas, manteniendo a las personas completamente enclaustradas.

​Falta de infraestructura sanitaria: La norma estipula contar con al menos un sanitario por cada 8 usuarios, parámetro con el que no cumplía el inmueble.


​Ausencia de rutas de evacuación: Los establecimientos regulados deben disponer de entradas operativas y salidas de emergencia traseras obligatorias; en este caso, la falta de vías adecuadas dificultó la salida durante la contingencia.


​Personal no apto: Opera con trabajadores sin la capacitación ni el perfil profesional requeridos para la atención de adicciones.


​Un problema estructural: la sombra de la clandestinidad

​Este hecho vuelve a poner bajo el reflector la omisión institucional ante la proliferación de establecimientos no regulados. En el municipio de Ahome existen más de 100 centros de rehabilitación, de los cuales únicamente 15 cuentan con los permisos y la regulación en regla.


​La falta de supervisión y la permisividad para que operen en la ilegalidad han convertido a estos recintos en focos de riesgo constante, donde el hacinamiento y la falta de protocolos culminaron, una vez más, en consecuencias fatales.

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