FECH: el brazo armado que colocó a "El Chuta" en el poder del norte de Sinaloa
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La acusación federal en Chicago identifica a las Fuerzas Especiales de Chuta como una estructura de seguridad y protección vinculada a operaciones del Cártel de Sinaloa

Las Fuerzas Especiales de Chuta (FECH) aparecieron por primera vez en el radar internacional tras la acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Jesús Omar Ibarra Félix, alias "El Chuta", señalado como presunto dirigente de una estructura armada que operó durante años en el norte de Sinaloa. Según la investigación federal, el grupo mantenía funciones de seguridad, protección táctica y respaldo operativo dentro de la red criminal asociada a la facción de Los Chapitos.
La imputación fue formalizada ante la Corte Federal del Distrito Norte de Illinois, en Chicago, donde fiscales estadounidenses sostienen que Ibarra Félix encabezó una organización armada con capacidad de despliegue en municipios estratégicos de la zona norte sinaloense, particularmente en Ahome, El Fuerte y comunidades cercanas. De acuerdo con el expediente judicial, la estructura habría desempeñado labores de vigilancia territorial, protección de operadores y resguardo de actividades relacionadas con el tráfico de drogas.
Los documentos del caso describen a las FECH como un componente de seguridad que brindaba cobertura a la facción encabezada por los hijos de Joaquín Guzmán Loera, conocidos como Los Chapitos. La acusación sostiene que el grupo participó en acciones destinadas a garantizar la operación de esa organización en una región considerada clave para las rutas de movilidad criminal en el noroeste de México.
La investigación federal señala que Jesús Omar Ibarra Félix ejercía funciones de mando dentro de la estructura y que, además de dirigir a las FECH, habría operado como responsable regional de actividades de narcotráfico en el área de Ahome entre 2016 y 2025. Las autoridades estadounidenses lo identifican como un operador con influencia sobre una de las zonas de mayor importancia logística para las redes de tráfico de drogas con destino a Estados Unidos.
Uno de los apartados centrales de la acusación establece que entre 2016 y 2026 la organización participó presuntamente en una conspiración para introducir metanfetamina y fentanilo al mercado estadounidense. El expediente también atribuye a Ibarra Félix el suministro de ametralladoras y armamento de uso militar para fortalecer la capacidad operativa de la estructura, un señalamiento que elevó el perfil del caso dentro de las investigaciones federales contra organizaciones criminales transnacionales.
La relevancia de las FECH trascendió el ámbito regional a partir de esta acusación, que vincula a la organización con delitos de narcotráfico, armas de fuego y apoyo material a una entidad catalogada por Estados Unidos como organización terrorista extranjera. El caso fue integrado mediante una investigación conjunta entre fiscales federales, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y Homeland Security Investigations (HSI).
Fuera de los documentos judiciales estadounidenses han circulado versiones sobre eventuales reacomodos de alianzas dentro del mapa criminal de Sinaloa y un posible distanciamiento entre las FECH y la facción de Los Chapitos. Sin embargo, esos señalamientos no forman parte de la acusación federal ni aparecen consignados en los expedientes oficiales consultados.
La causa penal abierta en Chicago convirtió a Jesús Omar Ibarra Félix en uno de los operadores sinaloenses de mayor interés para las autoridades estadounidenses. La acusación permanece vigente y contempla cargos relacionados con narcotráfico, armas de fuego y apoyo material al terrorismo, delitos que podrían derivar en una condena de cadena perpetua en caso de una eventual sentencia condenatoria.






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