Exigen justicia para Don Isra, jornalero abandonado tras accidente laboral en empaque de mango en San Miguel

José Israel Vázquez sufrió la fractura de su rodilla por la caída de jabas de mango en un empaque agrícola; hoy, postrado en cama, sin sustento para sus cuatro hijos y con la empresa omisa, su familia clama auxilio.

Una grave situación de vulnerabilidad, desatención médica y presunta omisión patronal golpea con severidad a un hogar de la comunidad indígena yoreme-mayo de La Bajada, en la sindicatura de San Miguel Zapotitlán. La señora Rosa María Bojórquez Witimea denunció públicamente el calvario que vive su esposo, José Israel Vázquez Álvarez, quien sufrió un severo accidente laboral al interior de un empaque de mango local sin que hasta el momento la empresa o las instancias correspondientes le hayan garantizado la reparación del daño ni el seguimiento médico adecuado.
El percance ocurrió cuando el trabajador realizaba sus jornadas cotidianas y múltiples jabas de mango se derrumbaron sobre una de sus extremidades, provocándole una probable fractura en la rodilla derecha. Tras el incidente, los encargados del establecimiento lo derivaron a una enfermería provisional del lugar y posteriormente le entregaron una hoja de afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), instruyéndolo a trasladarse por sus propios medios para recibir atención.
Un viacrucis clínico sin respuestas
Ante la falta de un protocolo de traslado institucional por parte del centro de trabajo, la esposa logró conseguir el apoyo de un compañero para llevarlo a la Clínica 49 del IMSS en Los Mochis, donde permaneció internado por espacio de cinco días sin recibir la cirugía que su lesión demandaba.
Desesperados por su condición, la familia determinó trasladarlo al Hospital General de la misma ciudad, sitio en el cual permaneció cerca de un mes internado sin que los especialistas lograran intervenirlo quirúrgicamente debido a la falta de donadores de sangre compatibles.
Finalmente, el trabajador fue dado de alta en condiciones alarmantes de salud. Actualmente presenta un notable deterioro físico, pérdida drástica de peso y una severa incapacidad para retener alimentos a consecuencia del dolor crónico derivado de la lesión no atendida.
Negligencia empresarial y cuatro menores en el desamparo
La afectada señaló haber acudido directamente ante los representantes de la empresa empacadora, entrevistándose presuntamente con Daniela Ibarra —identificada como parte de la familia propietaria—, quien le prometió un respaldo que nunca se materializó, ignorando las llamadas posteriores y dejando al trabajador a su suerte.
Al ser el único sustento del hogar, la ausencia laboral de José Israel ha colapsado la economía familiar. Su esposa y sus cuatro hijos menores de edad enfrentan una crisis alimentaria severa, dependiendo de la solidaridad ciudadana para subsistir. Ante este panorama, hacen un llamado enérgico a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), a las autoridades laborales y a los sistemas DIF estatal y municipal para intervenir de manera inmediata, investigar el deslinde de responsabilidades del empaque agrícola y garantizar justicia y rehabilitación para el jornalero.






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