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El amargo retorno de José Isaías: Celebró sus 23 años en Mazatlán y volvió a casa en un féretro tras 14 meses de búsqueda

  • Foto del escritor: MERCURIO
    MERCURIO
  • 26 jun
  • 2 min de lectura

​Lo que inició como un viaje de juventud y celebración en las playas de Mazatlán terminó en una tragedia que hoy enluta a Querétaro. José Isaías García Rosey viajó al puerto sinaloense para festejar su cumpleaños número 23 junto a los hermanos Carlos Enrique y Santiago Sánchez Rodríguez. Ninguno se imaginaba que el viaje no tendría retorno.


​El último mensaje en la ruta del terror

​El 7 de abril de 2025, el grupo de amigos emprendió el regreso a San Juan del Río, Querétaro, a bordo de una camioneta Toyota Avanza. Mantuvieron contacto continuo con sus familias, compartiendo fotos y avisando que ya iban en camino. Sin embargo, al tomar la desviación hacia el municipio de Concordia, Sinaloa, la comunicación se cortó de tajo.

"El lunes que se disponían a regresar se perdió toda comunicación en el poblado de Concordia. Mi hermana, madre de Isaías, habló con él a las ocho de la noche; él le manifestó que ya venía de regreso", relató su tío durante el calvario de la búsqueda..

​A partir de ese minuto, la incertidumbre se apoderó de sus hogares. La denuncia interpuesta ante las Fiscalías de Querétaro y Sinaloa activó un despliegue que se prolongó por más de un año, arrastrando el dolor de tres familias que exigían respuestas.


​El hallazgo y una herida abierta

​La tecnología y el rastro de la última señal emitida por uno de sus teléfonos celulares llevaron a las autoridades hasta la comunidad de El Verde, en Concordia. Ahí, durante un operativo de búsqueda en mayo de 2026, se localizó una fosa clandestina.


​El pasado martes 23 de junio, los peores temores se confirmaron: las pruebas de ADN dictaminaron que uno de los cuerpos rescatados pertenecía a José Isaías.


​El joven queretano finalmente regresó a San Juan del Río, pero no de la forma en que su madre lo esperó durante 14 meses. Fue despedido por sus seres queridos con una misa comunitaria, transformando la desesperación de la búsqueda en el dolor del luto.

​"Hoy despedimos con el corazón roto a mi sobrino José Isaías, quien después de más de un año desaparecido, volvió a casa y ya está descansando", compartió un familiar en redes sociales.
​La búsqueda no termina

​A pesar de que la familia de José Isaías hoy puede tener la dolorosa paz de un lugar donde llorarlo, el caso está lejos de cerrarse. Las autoridades mantienen activa la búsqueda de Carlos Enrique Sánchez Rodríguez (de 28 años) y Santiago Sánchez Rodríguez (de 18), de quienes aún se desconoce el paradero. La exigencia de justicia y localización de los hermanos continúa vigente, como un recordatorio de la crisis de seguridad que truncó el festejo de estos tres jóvenes.

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