De Mochicahui al Desfile Monumental de la CDMX, el alebrije Itom Juiya de Felipe Heredia

La monumental pieza creada por el artista Felipe Heredia se convierte en la primera obra del norte del país en participar en la edición 18 del afamado recorrido sobre Paseo de la Reforma.

La tradición artesanal y el misticismo del norte de Sinaloa hicieron historia en la capital del país con la llegada de «Itom Juiya» (Nuestra Tierra), una imponente escultura participante en el 18.º Desfile de Alebrijes Monumentales de la Ciudad de México, celebrado este 17 de octubre de 2026.
La gesta cultural cobra un valor especial al tratarse de la primera obra originaria de la región septentrional de México en integrarse a esta emblemática muestra artística, llevando el sello identitario yoreme al corazón de la República.
Un homenaje a las raíces y ancestralidad de El Fuerte
Concebido y elaborado por el creador gráfico Jesús Felipe Heredia, originario de la comunidad de Mochicahui, en el municipio de El Fuerte, «Itom Juiya» rinde tributo a la biodiversidad, la flora nativa y el universo simbólico del pueblo Yoreme-Mayo.
El proceso de confección fusiona las formas tradicionales del cartón y el engrudo con la iconografía mística del matorral sinaloense, inmortalizando en una figura fantástica el orgullo de las comunidades originarias del río Fuerte.
«Verlo ahí, lejos de la tierra que lo vio nacer, fue un momento difícil de describir. Un sueño que comenzó en Mochicahui, Sinaloa, y que hoy lleva consigo nuestras raíces, nuestra cultura y el orgullo de representar de dónde venimos», expresó Felipe Heredia al recordar la noche previa a la exhibición en la Plaza de la Constitución.
Arte con esfuerzo independiente y convicción cultural
Más allá del impacto visual de la obra monumental, el arribo de «Itom Juiya» a la Ciudad de México destaca por la autogestión de su autor y equipo de colaboradores. Sin financiamiento institucional ni apoyos gubernamentales locales, la elaboración, ensamble y traslado terrestre de la pieza desde Sinaloa hasta el centro del país fueron costeados en su totalidad mediante recursos propios y el respaldo de la comunidad.
La pieza permanecerá expuesta junto al resto de los alebrijes participantes sobre los pasillos peatonales de Paseo de la Reforma, proyectando el patrimonio folclórico y la capacidad creadora del norte sinaloense ante miles de visitantes nacionales e internacionales.






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