De la cuna tricolor al cobijo guinda; Gloria Himelda , con un pie afuera de la SEPyC
- Ramiro Cazarez

- hace 5 horas
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En el ajedrez político de Sinaloa, la memoria suele ser corta para quien reparte las fichas, pero excesivamente amarga para la militancia de a pie. La virtual salida de Gloria Himelda Félix Niebla de la Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPyC) no representa una simple rotación de gabinete; es el desenlace natural de una incongruencia que nunca terminó de cuajar en las filas de la llamada Cuarta Transformación.
Hablar de Félix Niebla es repasar casi dos décadas de presupuesto público garantizado bajo la sombra del tricolor. Tres veces diputada local, una vez diputada federal y alcaldesa de Mocorito —sin contar la trayectoria de su esposo, el ex diputado Marco Antonio Irízar—, TODAS POR EL PRI; la titular de la SEPyC encarna a la perfección a esa casta política que aprendió a habitar el poder como un derecho adquirido y no como una encomienda social.
Por eso, su desembarco en el gobierno de Rubén Rocha Moya se sintió desde el primer día como un agravio sin matices. Sin haber sudado la camiseta en la campaña de 2021, sin un solo volante repartido ni una suela desgastada a favor del proyecto morenista, llegó a administrar uno de los despachos más sensibles del estado. La etiqueta de arribismo no se la impuso la oposición, sino el resentimiento fundado de una base que vio cómo los premios de primera línea se entregaron a quien, durante años, representó exactamente lo que prometieron combatir.
Hoy, con un pie fuera de la dependencia, el saldo no sorprende. El pragmatismo que acomoda priistas en gobiernos de alternancia suele caducar rápido cuando la rentabilidad política se agota. La partida de Gloria Himelda deja una lección incómoda pero constante: las alianzas de cúpula pueden comprar gobernabilidad temporal, pero terminan cobrando factura ante una militancia que no olvida a quiénes sirvió cada quién cuando la mesa estaba puesta.






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