Colapso recurrente: Lluvias matutinas exponen la crónica insuficiencia del drenaje pluvial en Los Mochis
- MERCURIO

- 20 jul
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Bastaron un par de horas de lluvia constante este lunes 20 de julio para que Los Mochis volviera a lo mismo de cada temporada de agua: vialidades colapsadas, carros varados y vecinos preocupados por ver hasta dónde les va a llegar el nivel del agua.

Aunque los reportes meteorológicos y Protección Civil ya habían avisado que venían precipitaciones de unos 25 milímetros por una masa de aire húmedo en la región, la infraestructura de la ciudad demostró, una vez más, que no aguanta ni un aguacero moderado. Mientras el discurso oficial se concentra en lanzar campañas para decir que prevenir es tarea de todos y repartir volantes, la realidad en las calles deja claro que el problema de fondo es una red pluvial rebasada y obsoleta.
Rosales, El Chamizal y las colonias de siempre: el mapa del agua
Las quejas de los ciudadanos no tardaron en aparecer en redes en cuanto la lluvia se generalizó a media mañana. Los puntos críticos son los ya conocidos por todos, esos donde parece que el tiempo no pasa y las soluciones nunca llegan:
El Bulevar Antonio Rosales se convirtió en un verdadero canalón en el tramo que va desde Heriberto Valdez hasta Francisco I. Madero, obligando a los automovilistas a jugársela para no quedarse tirados a mitad de la calle.
La calle Belisario Domínguez también se sumó a las afectaciones de la jornada, registrando encharcamientos notables que entorpecieron el flujo vehicular y generaron molestia entre los transeúntes.
En la colonia San Francisco y la colonia Estrella, los vecinos reportaron banquetas cubiertas y esquinas completamente intransitables, dejando a la gente prácticamente atrapada en sus casas.
El escenario en el sector El Chamizal es todavía más frustrante: el Bulevar Colegio Militar, entre Guerrero y Guanajuato, registró un encharcamiento enorme que los mismos habitantes de la zona ya catalogan como un "problema añejo", una falla con la que han tenido que aprender a vivir ante la falta de obras reales.
La paradoja de la prevención en Ahome
Es fácil pedirle al ciudadano que barra al frente de su casa y no tire basura —lo cual es necesario—, pero es imposible tapar el sol con un dedo: Los Mochis se inunda porque su drenaje pluvial no da para más.
El pronóstico del clima advierte que la inestabilidad y el riesgo de lluvias de variada intensidad se van a quedar en Sinaloa por lo menos hasta el 24 de julio. Con toda una semana de humedad por delante, queda en el aire la misma pregunta incómoda de cada año: si la ciudad se ahoga con una lluvia matutina de 25 milímetros, ¿qué va a pasar cuando de verdad nos pegue un problema mayor? La respuesta no está en los folletos preventivos, sino en las obras que Los Mochis sigue esperando.






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