"¡Cierren las puertas!": El angustiante llamado del padre Joel durante balacera en plena misa en Los Mochis
- MERCURIO

- 10 ago
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Mientras el fuego cruzado sembraba el pánico en la colonia Scally, el párroco Joel Valdez Villegas se convirtió en el escudo moral de los fieles, transformando el templo en un refugio improvisado ante el terror de la persecución armada.

Los Mochis, Sinaloa. – Lo que debió ser una tarde de reflexión y paz dominical en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima se transformó en un escenario de pesadilla. La tarde del pasado 9 de agosto, mientras se oficiaba la celebración religiosa, el estruendo de armas de fuego irrumpió en la tranquilidad de la colonia Scally, obligando a los asistentes a refugiarse ante el peligro inminente de un enfrentamiento armado.
En medio del caos, el padre Joel Valdez Villegas tomó el control de la situación. Con voz firme pero serena, el sacerdote instruyó a los feligreses a buscar protección inmediata dentro del recinto:
"No salgan, por favor. Cierren la puerta y no salgan. Los que están afuera, métanse", ordenó ante la incertidumbre que reinaba en el exterior.
Un templo convertido en refugio
La tensión alcanzó niveles críticos cuando los disparos comenzaron a escucharse con mayor intensidad en las inmediaciones del templo. Ante el miedo de los asistentes —muchos de los cuales optaron por tirarse al suelo para evitar ser alcanzados por proyectiles perdidos—, el padre Joel priorizó la seguridad física y emocional de su comunidad.
"Calma, calma... vamos a guardar silencio para escuchar si ya no se oyen disparos", exhortó el párroco, manteniendo a los presentes en un estado de resguardo absoluto.
Gracias a su intervención, los feligreses permanecieron en el interior de la parroquia hasta que el despliegue de las fuerzas de seguridad garantizó el cese al fuego, permitiendo que la incertidumbre diera paso a una tensa calma.
El origen del caos: Persecución y enfrentamiento
El terror vivido por la comunidad católica fue el resultado colateral de un violento enfrentamiento entre civiles armados y elementos de la Guardia Nacional. La persecución, que se extendió por varias calles de Los Mochis, tuvo como blanco a los ocupantes de una camioneta Chevrolet Tahoe, quienes fueron detectados por las autoridades federales.
La huida de los presuntos delincuentes terminó de manera abrupta sobre el bulevar Antonio Rosales, cerca del cruce con la calle Ignacio Ramírez, donde la unidad se impactó contra un árbol del camellón central. Este punto se convirtió inmediatamente en el epicentro de un operativo de alto impacto por parte del Grupo Interinstitucional.
Saldo y movilización oficial
Tras la intervención de la Marina, el Ejército y la Guardia Nacional, las autoridades lograron el aseguramiento del área. El saldo oficial preliminar indicó la detención de ocho personas y el traslado de cuatro individuos lesionados a centros hospitalarios para recibir atención urgente.
Mientras la Fiscalía General del Estado realizaba las diligencias periciales en la zona del accidente, la Parroquia de Fátima quedó como el recordatorio de una tarde donde la ciudadanía, guiada por su párroco, vivió en carne propia la cruda realidad de la inseguridad en la región. El padre Joel concluyó los momentos de crisis con un llamado a la serenidad:
"Vamos a respirar tranquilos, profundo", palabras que se convirtieron en el único consuelo para quienes, hace apenas unos minutos, temían por su vida.






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