Ciclo escolar en la congeladora: Sin clases por subestación quemada en primaria del Ejido 20 de Noviembre

Alumnos de la primaria "General Ángel Flores", en el ejido 20 de Noviembre, continúan sin pisar las aulas debido a una falla eléctrica total; exigen una solución inmediata ante las altas temperaturas.

Aulas vacías, candados en los portones y la incertidumbre a flor de piel. A semanas de haber arrancado el ciclo escolar, los alumnos de la primaria "General Ángel Flores", ubicada en el ejido 20 de noviembre, continúan sin pisar un aula debido a una crisis que las autoridades educativas no han logrado resolver: la escuela se quedó completamente a oscuras y sin energía eléctrica tras quemarse la subestación.
La paciencia de los padres de familia se agotó. Este día, un grupo de madres y padres afectados decidió alzar la voz y trasladarse directamente a las oficinas de la SEP en Los Mochis, cansados de promesas incumplidas y oficios sin respuesta.
La protesta: "Nuestros hijos pierden clases"
Con pancartas en mano y la firme exigencia de condiciones dignas para el aprendizaje, los manifestantes reclamaron que los niños siguen perdiendo el año escolar de manera presencial. Las altas temperaturas de la región hacen imposible que los menores permanezcan en salones sin ventilación ni luz, volviendo insostenible el panorama.
"Llevamos todo lo que va de este ciclo escolar sin poder iniciar de manera presencial. No podemos exponer a los niños a condiciones inhumanas ni arriesgar su salud por una falla eléctrica que las autoridades debieron atender de inmediato", denunciaron los inconformes durante la protesta.
Llamado urgente al gobierno estatal
Ante la falta de respuestas claras por parte de las instancias locales, la comunidad escolar exige la intervención directa y urgente de la titular de la Secretaría de Educación Pública y Cultura (o la administración estatal pertinente), pidiendo que se destinen los recursos necesarios para la reparación o reemplazo total de la subestación eléctrica.
Los padres advierten que no retirarán su exigencia hasta ver maquinaria y personal trabajando en el plantel, pues temen que el rezago educativo siga acumulándose para decenas de niños que solo buscan ejercer su derecho a la educación en un espacio seguro.






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