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Atado, esposado y con la cabeza encintada: Así fue la muerte de Efraín en un anexo de Los Mochis

  • Foto del escritor: MERCURIO
    MERCURIO
  • hace 5 días
  • 3 min de lectura

Apenas llevaba siete días intentando superar su adicción al tabaco cuando tres internos lo sometieron hasta causarle la muerte por asfixia. Hoy la justicia busca esclarecer el horror en el anexo "Vuelvo a Vivir".

Efraín Zavala Cota solo quería dejar atrás una adicción al tabaco. Con esa ilusión cruzó las puertas del centro de rehabilitación "Vuelvo a Vivir", ubicado en el fraccionamiento Ampliación San Fernando, al surponiente de Los Mochis. Siete días después, su nombre se convirtió en un expediente judicial teñido de horror: la Causa Penal 591/2026.


La madrugada que truncó su vida no hubo tregua ni humanidad. Efraín, de 41 años y originario de la sindicatura de San Blas, en el municipio de El Fuerte, fue encontrado sin vida en condiciones que desafían cualquier concepto de tratamiento médico o reinserción social. Murió bocabajo, con un trapo introducido en la boca como mordaza, la cabeza totalmente encintada, las manos esposadas y los pies atados.


El horror al interior del anexo

De acuerdo con los datos expuestos por la Fiscalía General del Estado durante la audiencia inicial, la víctima no falleció por causas naturales ni por una complicación médica derivada de su abstinencia. La necropsia reveló una causa brutal: edema cerebral producido por asfixia mecánica, tras ser sometido con extrema violencia.


Los señalados directos de este homicidio calificado cometido con ventaja son tres internos encargados de la disciplina y el control del lugar: Manuel Alberto U., de 23 años; Donato Francisco A., de 25; e Iván E., de 33. Para la autoridad ministerial, el nivel de sometimiento bajo condiciones de completa indefensión anula cualquier posibilidad de defensa por parte de la víctima, configurando legalmente la agravante de ventaja.


Una audiencia clave y el debate legal

Durante la diligencia celebrada en los juzgados locales, el Ministerio Público formuló la imputación formal y expuso los primeros elementos de prueba recabados en la investigación. Sin embargo, la resolución sobre la vinculación a proceso tendrá que esperar debido a una estrategia defensiva.


La defensa legal de los tres imputados solicitó y se acogió a la duplicidad del término constitucional de 144 horas. El juez de control concedió el plazo, el cual vence el próximo viernes 7 de agosto a las 10:00 de la mañana, momento en el que se definirá si los acusados son formalmente vinculados a proceso penal.


Los abogados defensores anunciaron que presentarán a ocho testigos para intentar sostener su postura. Entre las personas llamadas a declarar figuran la directora y el subdirector del centro "Vuelvo a Vivir", así como otros internos que presuntamente se encontraban en el sitio y atestiguaron la forma en que la víctima fue sometida aquella noche.


Prisión preventiva y la sombra de los centros irregulares

Mientras se cumple el plazo legal y se desarrolla la audiencia decisiva, Manuel Alberto U., Donato Francisco A. e Iván E. no pisarán la calle. Permanecen recluidos bajo la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa en el Centro Penitenciario de Goros II, en el municipio de Ahome.


El caso de Efraín vuelve a encender las alarmas rojas sobre la operación, supervisión y los métodos clandestinos o violentos que imperan en numerosos centros de tratamiento de adicciones en la región norte de Sinaloa, donde las promesas de sanación terminan, con alarmante frecuencia, en tragedias silenciadas que exigen una revisión profunda del sistema de supervisión estatal.

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