Alumna del Conalep golpeada y amenazada de muerte por compañeras; acusan negligencia escolar

La menor de 15 años, estudiante del plantel de la Ciudad de México, fue agredida dentro de las instalaciones de la escuela tras un malentendido; directivos minimizaron el caso y la familia interpuso una denuncia penal.

Un clima de violencia e inseguridad escolar vuelve a encender las alarmas en el sistema educativo nacional, luego de que se diera a conocer el caso de Ilian, una estudiante de 15 años del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep) plantel número 4, ubicado en la Ciudad de México. La adolescente fue víctima de una agresión física y de graves amenazas de muerte por parte de sus propias compañeras de clases.
Los hechos violentos se desataron al interior del centro educativo a raíz de un señalamiento infundado donde una de las alumnas afirmó que la víctima había emitido comentarios en su contra. Al percatarse de las intenciones de confrontación, la menor intentó retirarse del sitio para evitar conflictos; sin embargo, fue interceptada, sujeta del cabello y golpeada repetidamente en la cabeza durante varios minutos ante la pasividad del entorno.
Tras el ataque, la estudiante solicitó auxilio al personal administrativo y docente del plantel, esperando recibir atención o primeros auxilios. No obstante, la respuesta institucional brilló por su ausencia: "Pensé que iba a ir por un medicamento o me iban a llevar al centro médico o algo", lamentó la afectada al reprochar la falta de protocolos de protección.
Deslinde directivo y negativa institucional
Lejos de brindar contención a la alumna agredida y a sus familiares, las autoridades de la dirección y coordinación escolar intentaron minimizar el caso y deslindarse de toda responsabilidad cuando los padres acudieron a exigir explicaciones.
De acuerdo con el testimonio del padre de familia, los directivos restaron gravedad al asunto tras revisar los circuitos cerrados de seguridad, argumentando de forma insólita que en las imágenes no se apreciaban golpes contundentes, sino únicamente jalones de cabello.
Ante la cerrazón de las autoridades educativas y el temor latente a que las agresoras cumplieran sus advertencias —las cuales incluían intimidaciones por haber reportado el acoso con los profesores ("Si vas de chismosa... me iban a pegar en la salida")—, la familia decidió acudir ante las instancias legales correspondientes.
Denuncia ante el Ministerio Público
Al no encontrar eco ni garantías de seguridad en el Conalep, los afectados interpusieron formalmente una denuncia en la Agencia del Ministerio Público número 57, donde ya se abrió una carpeta de investigación en contra de las presuntas responsables por los delitos de agresiones y amenazas.
Actualmente, la menor enfrenta un profundo temor de regresar a clases presenciales debido al riesgo latente por su integridad: "Tengo miedo a que cumplan sus amenazas o hasta que me maten", expresó, mientras exige justicia y una intervención firme de las autoridades competentes para frenar el acoso escolar.






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