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Alerta nacional por calor extremo: Altas temperaturas cobran vidas en México

  • Foto del escritor: MERCURIO
    MERCURIO
  • hace 2 días
  • 5 min de lectura

Con registros históricos que rozan los 50 grados en el norte y más de una veintena de decesos confirmados por la Secretaría de Salud, el país enfrenta una letal emergencia climática.

El mapa meteorológico de México se ha convertido en un territorio de contrastes radicales y peligrosos. Mientras algunas regiones experimentan un frío moderado, la mayor parte del país enfrenta un asedio térmico sin precedentes que no solo rompe récords en los termómetros, sino que ya se traduce en una crisis de salud pública con consecuencias fatales.


Un territorio fragmentado por el termómetro

El norte de la república se consolida como el epicentro del fuego ambiental. Mexicali se posicionó a la vanguardia del calor extremo al registrar una temperatura histórica de 47.3°C el pasado 14 de junio de 2026. En el otro extremo geográfico, Mérida experimentó un escenario de pesadilla tropical: un ambiente sofocante de 35.3°C que se mezcló de forma turbulenta con ráfagas de viento de hasta 34.2 km/h y tormentas eléctricas.


En una realidad completamente ajena, la Ciudad de México se plantó como la contraparte invernal del día, registrando la temperatura mínima más baja del país con apenas 11.7°C, acompañada de una llovizna constante que acumuló 1.8 mm de agua.


De acuerdo con las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), este panorama hostil no dará tregua. Los pronósticos adviertos que las temperaturas elevadas y muy calurosas persistirán en el norte y noroeste de México.


La onda de calor mantendrá un dominio estricto sobre el este y sureste de Sonora —donde se anticipa que el termómetro rompa la barrera de los 45°C—, así como en zonas específicas de Chihuahua, Durango y Sinaloa, donde las máximas oscilarán entre los 40°C y 45°C. El resto de la república, salvo contadas excepciones en el centro, se mantendrá en un rango que va de los 30°C a los 40°C.


Sinaloa, un estado que 'arde' en este 2026

Las temperaturas más altas en Sinaloa durante este 2026 han alcanzado valores extremos de 40 °C a 45 °C, condiciones que se concentran principalmente en los municipios del norte y centro del estado. Estas cifras sitúan a la entidad entre las más calurosas de todo el país debido a las intensas olas de calor. [1, 2, 3]

Municipios más afectados

  • El Fuerte

  • Culiacán

  • Guasave

  • Los Mochis

  • Sinaloa de Leyva 


El costo humano del calor

Esta escalada en los termómetros no es una simple estadística meteorológica; tiene un impacto directo y trágico en la población. El más reciente Informe Semanal de Daños a la Salud por Temperaturas Naturales Extremas, emitido por la Secretaría de Salud, revela que en lo que va del año 2026 se han registrado 21 fallecimientos en el país debido a las condiciones climáticas. Aunque una minoría de estos decesos se vincula a frentes fríos e intoxicaciones por monóxido de carbono, la inmensa mayoría es consecuencia directa de la actual temporada de calor.


Los datos oficiales de la Secretaría de Salud encienden las alarmas: entre la semana epidemiológica 12 y la 40 se han notificado 786 casos de afectaciones graves a la salud, con una tasa de letalidad del 2.67%. El desglose de la mortalidad es contundente: el 95.2% de las muertes (20 personas) fueron provocadas por golpes de calor, afectando principalmente a estados como Baja California, Chiapas y Veracruz, seguidos por Guerrero, Campeche, Nayarit, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco y Tamaulipas. El 4.8% restante corresponde a un fallecimiento por deshidratación severa en el estado de Tabasco.


El golpe de calor, definido médicamente como un incremento súbito y descontrolado de la temperatura corporal debido a la exposición prolongada a la radiación solar y ambientes sofocantes, se ha convertido en el enemigo público número uno de la temporada.


Ley y medicina: el escudo para el sector agrícola

Ante este panorama adverso, el foco de vulnerabilidad máxima se sitúa sobre los hombros de quienes trabajan a la intemperie, particularmente en el sector agrícola. El doctor Gabriel Alejandro Real Ornelas, especialista en medicina del trabajo y ambiental, y responsable del Área de Toxicología y Salud Ambiental del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), advirtió que las condiciones en los campos del norte y noreste del país suelen superar de forma regular los 35°C entre abril y septiembre. La situación se vuelve aún más crítica en los invernaderos durante el verano, donde el encierro térmico eleva los termómetros por encima de los 40°C.


El especialista del IMSS enfatizó que la exposición prolongada a estas atmósferas deteriora severamente las capacidades humanas. La ciencia ha demostrado que el calor extremo sabotea la concentración, acelera la fatiga y disminuye drásticamente la eficiencia en tareas cruciales como la siembra, la cosecha y el manejo de maquinaria pesada. Al superarse el umbral de los 32°C, el rendimiento físico se desploma y el riesgo de sufrir accidentes laborales o errores humanos se incrementa exponencialmente.


Para combatir este enemigo invisible, el doctor Real Ornelas destacó una herramienta legal histórica: la entrada en vigor este año de la NOM-003-STPS-2023. Esta Norma Oficial Mexicana establece los requisitos mínimos de seguridad y salud diseñados específicamente para proteger a los jornaleros y trabajadores del campo del estrés térmico.


La normativa estipula que, en el momento en que la temperatura ambiente supere los 28°C, las empresas están obligadas a implementar un esquema estricto de tiempos de actividad y descanso. Esto incluye pausas obligatorias de mínimo 10 minutos por cada dos horas de jornada laboral, las cuales deben realizarse en zonas frescas y sombreadas para permitir la recuperación física y prevenir el colapso corporal.


Manual de supervivencia ante el estrés térmico

Con el respaldo institucional del IMSS, el cuerpo médico ha diseñado un protocolo de prevención y autocuidado que busca mitigar los riesgos de la exposición solar. Las pautas fundamentales para quienes laboran bajo el sol —y para la población en general— incluyen:


  • Hidratación pautada: Ingerir al menos un vaso de agua potable cada 30 minutos, sin esperar a tener sed. La temperatura ideal del líquido debe oscilar entre los 15°C y 22°C para garantizar una absorción rápida y evitar espasmos o malestares estomacales. Se deben erradicar por completo las bebidas alcohólicas o con cafeína, ya que aceleran la deshidratación.

  • Indumentaria adecuada: Utilizar ropa ligera, holgada y de manga larga, confeccionada en colores claros que reflejen la radiación del sol. Es indispensable el uso de sombreros, gorras o bandanas húmedas en la cabeza.

  • Gestión del tiempo: Reorganizar las jornadas para realizar las tareas más pesadas en las horas más frescas del día (al amanecer o al atardecer), aprovechando las sombras naturales o estructuras de protección.


Finalmente, el vocero del IMSS hizo un llamado enérgico a desarrollar una cultura laboral basada en el cuidado mutuo y la prevención. Resulta vital que tanto empleados como empleadores aprendan a identificar los primeros síntomas de un golpe de calor: mareos, náuseas, piel enrojecida y caliente, cese de la sudoración, fatiga extrema o dificultades para respirar.

Ante cualquiera de estas señales, la instrucción es clara: trasladar al afectado a un área fresca, buscar atención médica inmediata y utilizar herramientas como el programa Entornos Laborales Seguros y Saludables (ELSSA) del IMSS para transformar los espacios de trabajo en entornos de supervivencia y bienestar.

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