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Sobrevive de milagro: El estado de salud de la niña empujada desde un tobogán

  • Foto del escritor: MERCURIO
    MERCURIO
  • 9 jun
  • 2 min de lectura

La pequeña Suní, de 4 años, superó el peligro tras sufrir hemorragia intracraneal y fractura facial; su padre exige justicia.

Un diagnóstico médico que conmociona, pero que también trae alivio, se ha dado a conocer en el barrio de Nam Tu Liem, en Hanói, Vietnam. Suní, una menor de apenas 4 años de edad, se encuentra en fase de recuperación tras regresar "al borde de la muerte" de un parque infantil, luego de ser empujada deliberadamente desde una altura de 1.5 metros por otro menor.


El parte médico de Suní: Diagnóstico tras la caída

La última actualización clínica compartida por el padre de la menor confirma la gravedad del impacto, pero enciende una luz de esperanza para la familia. Los estudios médicos especializados revelaron las siguientes lesiones:

  • Hemorragia intracraneal: El golpe en la cabeza generó un sangrado interno que encendió las alarmas médicas.

  • Fractura en el hueso orbital: Presenta una fractura ósea en la zona que rodea al ojo.

  • Sin daños en la médula: Afortunadamente, los exámenes descartaron fracturas en el cuello o en la columna vertebral, salvándola de una parálisis irreversible.

A pesar del delicado cuadro, el padre confirmó que su hija ya ha superado la fase de mayor peligro y su cuerpo ha comenzado a responder favorablemente al tratamiento.

Una negligencia que casi se vuelve fatal

El impactante incidente ocurrió el pasado domingo alrededor de las 7:00 de la mañana en las áreas comunes de un condominio residencial. Tras notar el estado en el que regresó su hija del parque, el padre revisó las cámaras de seguridad y descubrió la agresión en los videos: un niño, que había ingresado en bicicleta de forma externa al complejo, la empujó al vacío.


El progenitor confesó sentirse devastado por la culpa de haber descuidado a la menor por un instante, un error que por centímetros estuvo a punto de costarle la vida a la pequeña.

El reclamo del padre: "La enfermedad no justifica el peligro"

La indignación social ha crecido luego de que se identificara que el niño agresor padece de trastorno del espectro autista (TEA), una condición que dificulta el control de sus impulsos. No obstante, para el padre de Suní, la condición médica del menor no es una justificación válida para el nivel de peligro al que estuvo expuesta su hija.

"Esto no es una excusa. Este incidente no se puede justificar con la enfermedad. ¿Por qué la familia del niño no cuida mejor a su hijo?", sentenció de manera firme.
Persecución legal y búsqueda de responsables

Con la salud de Suní estabilizada, la prioridad de la familia se ha trasladado a la vía legal. El padre inició una búsqueda activa del menor y sus tutores para que asuman la responsabilidad económica y legal de las secuelas médicas.

Asimismo, se emprenderán acciones contra la administración del condominio por permitir el acceso de personas ajenas a la propiedad, una falla de seguridad que hoy mantiene a una niña de 4 años en una cama de hospital luchando por recuperarse por completo.


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